No gana una para sustos. Ir a la peluquería, o comprar un champú para la higiene personal del cabello, puede convertirse en un riesgo para la salud. Así de claro lo deja la última alerta sanitaria sobre conocidas marcas de champú seco. Una de las multinacionales más importantes de productos de higiene y belleza se ha visto obligada a retirar del mercado una serie champús ( Dove, Nexxus, Suave, TIGI y TRESemmé) en aerosoles (???) por contener benceno, un viejo conocido, desde hace tiempo, como cancerígeno para los seres humanos (leucemia y cáncer de sangre, médula ósea, etc.

Tan es así que nos habían avisado de los riesgos habituales de exposición al mismo (tubos de escape de los coches, estaciones de servicio, tabaco, etc..) pero nos habían advertido que estuviera en los champús secos y, por lo tanto, que nos viéramos expuestas a su acción directa sobre el cuero cabelludo ??, o la inhalación a la hora de aplicarlo, ya sea personalmente o por una profesional de la peluquería. Más aún sabiendo que “Según datos de la Comisión Europea, más de un millón de trabajadores están expuestos al acrilonitrilo, los compuestos de níquel y el benceno y el 52 % de los fallecimientos ligados al trabajo en la UE cada año se debe al cáncer.”

https://www.swissinfo.ch/spa/ue-sanidad_ue-adopta-nuevas-normas-para-proteger-a-trabajadores-de-sustancias-peligrosas/47400592

Las principales agencias mundiales encargadas de regular la salud y el consumo hace tiempo que tienen al benceno bajo su lupa – y aunque hay discrepancias sobre los límites de seguridad, y quieran tranquilizarnos con que la regulación europea es más restrictiva que la estadounidense- la tranquilidad total solo la tendremos cuando saquen de los circuitos comerciales y de consumo todas las sustancias peligrosas que cada día envenenan nuestra vida y la de nuestros hijos e hijas.

¿PERO QUÉ ES UN CHAMPÚ SECO Y CÚAL ES SU PELIGROSIDAD?

El denominado como champú seco es, como es obvio, el que no lleva agua o lleva una cantidad casi imperceptible, y su formulación final se hace con polvo y/o disolventes petroquímicos que permiten su uso en forma de aerosol. Los champús secos son la solución antinatural que nos venden las multinacionales de la cosmética para hacer frente a la falta de tiempo para hacernos un lavado del cuero cabelludo, como se hizo toda la vida, por nuestras madres y abuelas: con agua y jabón.

Para que el champú seco cumpla su objetivo comercial debe contener sustancias químicas sintéticas para desengrasar, desenredar, secar, limpiar, etc. el pelo. Basta leer la composición de estos productos y consultar sus peligros para la salud para comprender la barbaridad que supone rociar nuestra cabeza y exponer nuestro aparato respiratorio a esas sustancias.

Por eso y porque SI LA INFORMACIÓN

ES PODER, LA ECOLOGÍA ES VIDA.