Mientras en los países en desarrollo hay hambre y escasez de alimentos en los países desarrollados se despilfarran y se tiran a la basura millones de toneladas. Mientras en los primeros el precio es la muerte y la malnutrición crónica, en los segundos lo es el envenenamiento intensivo de la naturaleza y cientos de afecciones crónicas o graves para toda la población. Estos efectos son directamente atribuibles, más allá de la genética, a los cócteles químicos andantes que somos millones de personas en todo el mundo.

Loa plaguicidas (ya sean insecticidas, fungicidas, herbicidas, etc) están entre las sustancias que más contribuyen a ese daño. Aunque no hemos encontrado datos actualizados sobre su utilización en la agricultura, si es posible estimar su potencial de consumo entre las 80.000 y las 100.000 toneladas (¡has leído bien!) De hecho, España el país europeo que más usa y abusa de esta esta peste silenciada. 

“Entre los efectos más comunes estarían- según un estudio publicado por la revista Experiencia, y subvencionado por el gobierno español- diversos tipos de cáncer, alteración del sistema endocrino (disrupción endocrina), y daños en el sistema inmunológico y el sistema nervioso central. Entre los principales efectos de alteración endocrina ocasionados por la exposición a plaguicidas se encuentran los siguientes: daños a la salud reproductiva masculina, pubertad precoz femenina, daños a la fecundidad femenina y a la fertilidad femenina, endometriosis, cáncer de mama, cáncer de próstata, cáncer de testículos, cáncer de tiroides, neurotoxicidad durante el desarrollo y síndrome metabólico, diabetes y obesidad.” https://porexperiencia.com/dossier/plaguicidas-en-espana-consumo-efectos-y-estrategias-preventivas

La situación es tanto más preocupante dado que según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, el 44% de los vegetales, verduras y frutas contienen residuos de plaguicidas. Encontrándose plaguicidas en el 17 % de los alimentos infantiles. ¡Y sí, esta vez también has vuelto a leer bien!


La cuestión no es solo alimentarse sino hacerlo de forma sana y sostenible. Si puedes cultiva tus productos de huerta y si no puedes consume productos de confianza, a poder ser ecológicos, porque como nos gusta proclamar en MIAU: ¡LA INFORMACIÓN ES PODER Y LA ECOLOGÍA ES VIDA! 

En el próximo post os daremos algunas alternativas para cultivar y cuidar las plantas de forma mas sana, ecológica y sostenible…. No te lo pierdas!!